Hasta hace unas semanas mi vicio creo inocuo por consumir manga, me llevo a entrar en distintos blogs, donde pude ir comprobando algo que ya desde años ocupo un lugar en mi mente, me causaba un cierto interés el entender el hentai, termino que puede englobar muchas clasificaciones como generalidades, que comúnmente se relaciona con el manga o anime japonés pornográfico explicito o implícito.
Me parece que no estoy completamente documentado para analizar esos fenómenos – con suma cientificidad-, desde el principio que no es solo analizar un “dibujito mañoso”, sino que involucra ya no creo solo en Japón sino en todo el mundo un amplio abanico de fantasías, historias o gustos que plagan la mentes adultas. En ese sentido de mi limitado bagaje para un análisis mas completo, pues se me despertó el interés al percibir como en todo ámbito de la pornografía, que en el hentai el aspecto pedófilo es algo muy amplio, porque le consigno un aspecto pues no solo es la imagen o la historia que relacione el acto sexual de una menor con un hombre adulto, sino que se juega mucho en otros géneros, con una fijación erótica con niñas, escolares que pareciera englobar a ambos sexos.
Pues me pareció interesante que actualmente las leyes y la policía luchan de manera fuerte contra la proliferación de ese material pedófilo pero no se hasta que punto no se ve a ese tipo de hentai como pedofilico; y a su vez también de que me pareciera que muchas personas ven esas escenas e historias como algo erótico, es pues ya hablar de eso entrar en la complejidad de analizar al lector o consumidor de este tipo de hentai, que podría ser esa persona que desea satisfacer su necesidad de consumir pornografía pedofilico real, tiene que entrar en el mundo de las historias caricaturizadas de historias de “lolis” o que también pues puede ser una persona que cae en una vorágine de gustos que se pueden ir adquiriendo al ver manga japonés, donde la constante de relaciones (adultos – niños) esta como una constante; pueden ser pues muchas razones las que lleven a consumir ese tipo de hentai como otros tipo de manga.
En ese sentido esos dos puntos que he nombrado me han causado interés, entre ellos el ultimo mucho mas, por ser el de los patrones uno de los que a mi parecer influyen mucho para que algunas personas lleguen completamente a volverse lectores de ese tipo de manga, pues la sobre exposición podría influenciar en el consumo persona, no quiero decir que el consumo de material con significancia pedófila influencia a todas las personas, pues hasta cierto punto pecaría al universalizar los preceptos de consumo, como los gustos; pero si remarco que el influjo de este material en amplia extensión si podría influenciar en mentes que hasta cierto punto lleguen a los limites de la moralidad, como de la legalidad, pues cabria pensar ya que ciertas personas incrementarían esos deseos y podrían trasladarse a un nivel mas haya del imaginativo – manga o anime – sino que podría ya volverse consumidor del material real, que puede o no influenciar en que cometa actos criminales.
En ese sentido continuo comentando el vacio informativo para que me permita comprender la cabida como el índice criminal de abuso sobre menores –primero en Japón- en el mundo, esto relacionándolo pues con criminales que empezaron a actuar mediante el consumo de material pedófilo, concretamente iniciándose en la pornografía grafica, creada por ciertos mangacas.
Espacio donde divulgo mis ideas, sean las que sean. Esa es la naturaleza de lo cotiano
viernes, 28 de agosto de 2009
jueves, 6 de agosto de 2009
Descomponer la cultura.
“cultura” muchas palabras se dicen, muchos pensadores chocan al hablar de la cultura; que debería ser visto como cultura y que no, esa es un gran paradigma en la actualidad. Desde que las ciencias sociales democratizaron las acepciones como los espacios donde este concepto entra, muchas cosas han adquirido un carácter de cultura, mientras otros ven con perplejidad el llamar cultura a esas cosas como ideas que antes eran parte del montón de ideas o realidades fueras del ámbito cultural.
Siendo uno un antropólogo se ve inmerso aunque no le guste en esta temática, lejos del espacio donde hayamos estudiado, de la vertiente a la que nos identifiquemos; vemos pues la realidad – lo cotidiano como los extraordinario – como ambientes de la cultura, donde manifestaciones muy diversas se realizan, pero creo muy pocos se detienen en pensar esos hecho o actos como culturales. He aprendido no solo con los cursos, sino con la vivencia que la cultura también se somete a una constante humana que es: ser positiva como ser negativa. Que quiero decir con eso, pues si somos fríos, objetivos al 100 porciento – cosa algo difícil, no solo en ciencias sociales sino en la realidad misma del ser humano – podemos apreciar que conductas, pensamientos, ideas… pueden ser lindar siempre entre esta dualidad contradictoria, de que ciertos puntos subjetivos sean aceptables para unos como inaceptables para otros. Eso mismo le sucede a la cultura en esa constante de los positivo como lo negativo, ha habido como existen manifestaciones culturales que pueden ensalzar la violencia como otras que convergen en una naturaleza de mucha mas paz o equilibrio; pero creo ahí ese carácter de negatividad como de positividad no le quitaran esa esencia que es la cultura.
Porque ello, pues por definición – mirando que hay muchas definiciones – la cultura es un carácter humano, pudiendo llegar a decir que el hecho cultural nos da la cualidad humana de la que tanto hablamos, al generar ciencias, letras, tecnologías, espiritualidad, etc. Es pues esa naturaleza humana – hasta cierto punto artificial – al ser la cultura un hecho generado por ciertas colectividades que generan normas, ideas y pensamientos intersubjetivos; siendo así comprendido pues podemos llegar a apreciar que la cultura, como hecho fijo o concreto es muy diverso, que aunque se hable que en la época de la información las barreras sociales –hasta culturales – ya no existan, seguirán existiendo como de limitantes entre no solo tipos o manifestaciones de cultura, sino sobre todo de el nivel de susceptibilidades que los hechos culturales pueden causar en grupos humanos no adecuados a esas manifestaciones culturales. Esto pues si lo vemos desde una visión antropológica, que puede ser tildada de democrática, o ingenuidad académica, por otros intelectuales que viven fortaleciendo la idea de espacios únicos de la cultura, que vienen a ser el decálogo del cultivar de las letras antiguas, las artes, la ciencia – que son manifestaciones culturales ampliamente aceptadas, pero no las únicas – que a su visión son el único espacio de lo cultural, o de la “cultura oficial” que con ese carácter oficial se desliga de lo inculto o pagano/cotidiano, adquiriendo una jerarquía un nivel, que en su mayoría se fortalece en las ideas de un grupo una élite de personas adecuadas para discernir en lo que es y no es cultura; pues esa situación es algo que se da y creo se seguirá dando pues es en cierto punto parte es de nuestra naturaleza humana la existencia de castas o grupos de poder que pretendan legitimizaron su poder mediante un poder cultural.
La legitimización cultural no es solo algo que grupo de intelectuales quieran que tenga su noción de cultura, sino que también esos grupos tan heterogéneos, apelmazados en la idea de cultura popular, han ido generando maneras de legitimizar sus patrones culturales, ideas, sentimientos que ya en el transcurso de muchas décadas atrás han ido tomando forma no solo de colectivos sociales, de manifestaciones mas exaltada de su identidad, sus remembranzas, sino que ya han empezado a tomar parte de ese circuito que se llama “cultural” al estar mas constantes en obras de teatro, artes plásticas, gastronomía; me atrevería a decir ya no solamente como simples ejemplos o modelos de lo que es su cultura, sino como ya engendradores de ideas, personas que ven espacios y modulan sus manifestaciones culturales a los espacios en los que comienza a ingresar sus patrones culturales, como también ya se ve un consumo de esa industria cultural.
Terminando mis breves líneas, creo que nos espera ir redescubriendo mas lo que es la cultura, ver que en ciertos aspectos la cultura se mantendrá como también se ira transformando; todo dependiendo de los intereses, influencias a la que las personas; esas que hacen de la cultura, eso “cultura”.
Siendo uno un antropólogo se ve inmerso aunque no le guste en esta temática, lejos del espacio donde hayamos estudiado, de la vertiente a la que nos identifiquemos; vemos pues la realidad – lo cotidiano como los extraordinario – como ambientes de la cultura, donde manifestaciones muy diversas se realizan, pero creo muy pocos se detienen en pensar esos hecho o actos como culturales. He aprendido no solo con los cursos, sino con la vivencia que la cultura también se somete a una constante humana que es: ser positiva como ser negativa. Que quiero decir con eso, pues si somos fríos, objetivos al 100 porciento – cosa algo difícil, no solo en ciencias sociales sino en la realidad misma del ser humano – podemos apreciar que conductas, pensamientos, ideas… pueden ser lindar siempre entre esta dualidad contradictoria, de que ciertos puntos subjetivos sean aceptables para unos como inaceptables para otros. Eso mismo le sucede a la cultura en esa constante de los positivo como lo negativo, ha habido como existen manifestaciones culturales que pueden ensalzar la violencia como otras que convergen en una naturaleza de mucha mas paz o equilibrio; pero creo ahí ese carácter de negatividad como de positividad no le quitaran esa esencia que es la cultura.
Porque ello, pues por definición – mirando que hay muchas definiciones – la cultura es un carácter humano, pudiendo llegar a decir que el hecho cultural nos da la cualidad humana de la que tanto hablamos, al generar ciencias, letras, tecnologías, espiritualidad, etc. Es pues esa naturaleza humana – hasta cierto punto artificial – al ser la cultura un hecho generado por ciertas colectividades que generan normas, ideas y pensamientos intersubjetivos; siendo así comprendido pues podemos llegar a apreciar que la cultura, como hecho fijo o concreto es muy diverso, que aunque se hable que en la época de la información las barreras sociales –hasta culturales – ya no existan, seguirán existiendo como de limitantes entre no solo tipos o manifestaciones de cultura, sino sobre todo de el nivel de susceptibilidades que los hechos culturales pueden causar en grupos humanos no adecuados a esas manifestaciones culturales. Esto pues si lo vemos desde una visión antropológica, que puede ser tildada de democrática, o ingenuidad académica, por otros intelectuales que viven fortaleciendo la idea de espacios únicos de la cultura, que vienen a ser el decálogo del cultivar de las letras antiguas, las artes, la ciencia – que son manifestaciones culturales ampliamente aceptadas, pero no las únicas – que a su visión son el único espacio de lo cultural, o de la “cultura oficial” que con ese carácter oficial se desliga de lo inculto o pagano/cotidiano, adquiriendo una jerarquía un nivel, que en su mayoría se fortalece en las ideas de un grupo una élite de personas adecuadas para discernir en lo que es y no es cultura; pues esa situación es algo que se da y creo se seguirá dando pues es en cierto punto parte es de nuestra naturaleza humana la existencia de castas o grupos de poder que pretendan legitimizaron su poder mediante un poder cultural.
La legitimización cultural no es solo algo que grupo de intelectuales quieran que tenga su noción de cultura, sino que también esos grupos tan heterogéneos, apelmazados en la idea de cultura popular, han ido generando maneras de legitimizar sus patrones culturales, ideas, sentimientos que ya en el transcurso de muchas décadas atrás han ido tomando forma no solo de colectivos sociales, de manifestaciones mas exaltada de su identidad, sus remembranzas, sino que ya han empezado a tomar parte de ese circuito que se llama “cultural” al estar mas constantes en obras de teatro, artes plásticas, gastronomía; me atrevería a decir ya no solamente como simples ejemplos o modelos de lo que es su cultura, sino como ya engendradores de ideas, personas que ven espacios y modulan sus manifestaciones culturales a los espacios en los que comienza a ingresar sus patrones culturales, como también ya se ve un consumo de esa industria cultural.
Terminando mis breves líneas, creo que nos espera ir redescubriendo mas lo que es la cultura, ver que en ciertos aspectos la cultura se mantendrá como también se ira transformando; todo dependiendo de los intereses, influencias a la que las personas; esas que hacen de la cultura, eso “cultura”.
miércoles, 1 de julio de 2009
La selva desde lima
Ya pasaron muchas semanas de los acontecimientos con matices de tragedia que, llevaron a peruanos a luchar contra otros peruanos; hemos visto desfilar ante las pantallas y periódicos a muchos especialistas o abanderados de la democracia, los derechos, el estado, etc.
pero que nos produce a nosotros los limeños el pensar en esos espacios, es de cierto dominio publico que nuestra nación centralista ha visto todos los lugares que no son Lima bajo el ojo o que solo se a interesado de ciertos lugares por el provecho extractivo – llamémoslos económico – desarrollando en las poblaciones afectadas minúsculos avances de integración y de satisfacción de necesidades que se deben cumplir mínimamente como estado.
Pero ese no es el tema que me concita a escribir estas líneas sino que ahí que prestarle un fundamental interés a las reacciones que pueden haber en Lima, ver que no es una conducta de toda la población la de desconocimiento o de falta de interés, aunque muchas esferas hablen de injerencia política, desconocimiento o mas; podemos ver que si existe una idea aunque parcial de la problemática, puedo llegar a pensar que en algunos grupos se encasilla en el ámbito medio ambiental – tan de boga en estos momentos mundialmente – siendo un grupo no muy amplio el que comprenda las razones centrales de esos grupos étnicos de levantarse, de la frustración continua que puede ser concebir a un estado que no da nada por ellos. Debiendo siendo realistas en este punto hablar seriamente de la inexistencia de un interés real del estado hacia esas poblaciones, sino mas bien ver que ese estado que ha pasado siglos ignorándolos mientras morían por enfermedades, presa de caucheros , narcotraficantes u otras tantas actividades que perjudican a esas poblaciones; ahora centra su interés en sus espacios. Que si nos remontamos al discurso de estado es: el de todos los peruanos.
Pues ese discurso ya en ofensiva, con ínfulas de declamatorio; que acarrea no solo contaminación sino el eje principal de someter a un desarrollo que no esta configurándose con esas poblaciones sino que somete su decisión; he oído a muchos periodistas que dicen: están en contra del desarrollo del país, de la explotación y muchas mas causas. Pero no nos ponemos a pensar en las ideas de desarrollo que ellos tienen – sino que se han limitado a pensarlos como estáticos, como poblaciones que viven en edades pre-civilizatorias sin idea del mercado – en las maneras de que ellos puedan pensar un nivel no solo de explotación de sus recursos sino de comercio u otras instancias que son necesarias para llevar progreso a sus poblaciones pero enmarcados en sus sostenibilidad. Si vemos a ese estado que le gusta pensar sobre los peruanos, que no consensa con las poblaciones, que solo actual pues podemos estar entrando ya en un dilema del nivel de participación de las poblaciones en decisiones que les atañen.
Pero que lección nos dejan esos hechos no solo de violencia sino también el manifiesto de la desigualdad entre los peruano, se puede sacar como conclusión que en el limeño esos acontecimientos generaron un nivel de comprensión del mundo amazonico y las distintas culturas que se engloban en su territorio, pero también debemos remarcar que no todos comprenden, como también no todas las comprensiones están liberadas de prejuicios donde se connota a los distintos habitantes como salvajes o incultos. Pero hay un hecho mas remarcable que se liga al nivel de exposición mediática, donde nosotros ahora vivimos la vorágine de información sobre la muerte de una cantante folclórica y se deja de hablar no solo de los hechos luctuoso sino del desarrollo, del nivel de satisfacción de necesidades en las poblaciones, es ahí donde podemos ver que el nivel de explosión de los problemas sociales, donde el olvido continua, donde las brechas sociales y culturales se van a seguir incrementando; yo saco como conclusión que el paro amazonico como todo esos ámbitos de las manifestaciones mostraron si el nivel de relación entre las comunidades y su espacio geográfico como también del nivel de participación del que merecen esos grupos sociales cuando están relacionados sus territorios, también debemos repensar las nociones de estructuración del estado – replantear conceptos territoriales como otros – dentro ya del conocimiento de que no existe un Perú mono cultural, sino un grupo de culturas que tienen sus propias maneras (cosmovisiones, organizaciones sociales) que no son grupos estáticos sino todo lo contrario que están vinculados al país, que tienen el reto de desarrollar sus comunidades hacia un ámbito de una verdadera sostenibilidad entre el desarrollo socioeconómico con una desarrollo sostenible entre sus grupos y la naturaleza; siendo esta esfera final de suma importancia para sociedades que muy bien pueden estar inmersas en el sistema comercial o mas, sino que también mantienen un grado de dependencia hacia su propio subsistir ligados a esas tierras. Tierras que ahora son de todos los peruanos, pero que muchos de los peruanos que nunca han ido por ahí, no creo la protejan como ellos lo han venido haciendo, con todo el descuido del estado peruano, las migraciones intensivas con carácter de explotación hacia esas tierras y muchos mas avatares que han sufrido esos pueblos, donde exterminios, muertes y mas han sido sus constantes; pero no les han quitado el hecho de sentirse peruanos y de identificarse con su etnia.
pero que nos produce a nosotros los limeños el pensar en esos espacios, es de cierto dominio publico que nuestra nación centralista ha visto todos los lugares que no son Lima bajo el ojo o que solo se a interesado de ciertos lugares por el provecho extractivo – llamémoslos económico – desarrollando en las poblaciones afectadas minúsculos avances de integración y de satisfacción de necesidades que se deben cumplir mínimamente como estado.
Pero ese no es el tema que me concita a escribir estas líneas sino que ahí que prestarle un fundamental interés a las reacciones que pueden haber en Lima, ver que no es una conducta de toda la población la de desconocimiento o de falta de interés, aunque muchas esferas hablen de injerencia política, desconocimiento o mas; podemos ver que si existe una idea aunque parcial de la problemática, puedo llegar a pensar que en algunos grupos se encasilla en el ámbito medio ambiental – tan de boga en estos momentos mundialmente – siendo un grupo no muy amplio el que comprenda las razones centrales de esos grupos étnicos de levantarse, de la frustración continua que puede ser concebir a un estado que no da nada por ellos. Debiendo siendo realistas en este punto hablar seriamente de la inexistencia de un interés real del estado hacia esas poblaciones, sino mas bien ver que ese estado que ha pasado siglos ignorándolos mientras morían por enfermedades, presa de caucheros , narcotraficantes u otras tantas actividades que perjudican a esas poblaciones; ahora centra su interés en sus espacios. Que si nos remontamos al discurso de estado es: el de todos los peruanos.
Pues ese discurso ya en ofensiva, con ínfulas de declamatorio; que acarrea no solo contaminación sino el eje principal de someter a un desarrollo que no esta configurándose con esas poblaciones sino que somete su decisión; he oído a muchos periodistas que dicen: están en contra del desarrollo del país, de la explotación y muchas mas causas. Pero no nos ponemos a pensar en las ideas de desarrollo que ellos tienen – sino que se han limitado a pensarlos como estáticos, como poblaciones que viven en edades pre-civilizatorias sin idea del mercado – en las maneras de que ellos puedan pensar un nivel no solo de explotación de sus recursos sino de comercio u otras instancias que son necesarias para llevar progreso a sus poblaciones pero enmarcados en sus sostenibilidad. Si vemos a ese estado que le gusta pensar sobre los peruanos, que no consensa con las poblaciones, que solo actual pues podemos estar entrando ya en un dilema del nivel de participación de las poblaciones en decisiones que les atañen.
Pero que lección nos dejan esos hechos no solo de violencia sino también el manifiesto de la desigualdad entre los peruano, se puede sacar como conclusión que en el limeño esos acontecimientos generaron un nivel de comprensión del mundo amazonico y las distintas culturas que se engloban en su territorio, pero también debemos remarcar que no todos comprenden, como también no todas las comprensiones están liberadas de prejuicios donde se connota a los distintos habitantes como salvajes o incultos. Pero hay un hecho mas remarcable que se liga al nivel de exposición mediática, donde nosotros ahora vivimos la vorágine de información sobre la muerte de una cantante folclórica y se deja de hablar no solo de los hechos luctuoso sino del desarrollo, del nivel de satisfacción de necesidades en las poblaciones, es ahí donde podemos ver que el nivel de explosión de los problemas sociales, donde el olvido continua, donde las brechas sociales y culturales se van a seguir incrementando; yo saco como conclusión que el paro amazonico como todo esos ámbitos de las manifestaciones mostraron si el nivel de relación entre las comunidades y su espacio geográfico como también del nivel de participación del que merecen esos grupos sociales cuando están relacionados sus territorios, también debemos repensar las nociones de estructuración del estado – replantear conceptos territoriales como otros – dentro ya del conocimiento de que no existe un Perú mono cultural, sino un grupo de culturas que tienen sus propias maneras (cosmovisiones, organizaciones sociales) que no son grupos estáticos sino todo lo contrario que están vinculados al país, que tienen el reto de desarrollar sus comunidades hacia un ámbito de una verdadera sostenibilidad entre el desarrollo socioeconómico con una desarrollo sostenible entre sus grupos y la naturaleza; siendo esta esfera final de suma importancia para sociedades que muy bien pueden estar inmersas en el sistema comercial o mas, sino que también mantienen un grado de dependencia hacia su propio subsistir ligados a esas tierras. Tierras que ahora son de todos los peruanos, pero que muchos de los peruanos que nunca han ido por ahí, no creo la protejan como ellos lo han venido haciendo, con todo el descuido del estado peruano, las migraciones intensivas con carácter de explotación hacia esas tierras y muchos mas avatares que han sufrido esos pueblos, donde exterminios, muertes y mas han sido sus constantes; pero no les han quitado el hecho de sentirse peruanos y de identificarse con su etnia.
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martes, 2 de junio de 2009
Medicina Tradicional: derechos e desigualdades.
Hablar de la medicina tradicional es tan complejo como hablar de cultura en el Perú, se puede concebir como un mundo mágico o fisco como a su vez charlatán o efectivo. Es realidad que cada grupo cultural en el Perú maneja un conjunto de códigos y sistemas relacionados a las curaciones tradicionales en el país, podría englobarse como se hico muchos años atrás en el geografía como medicina tradicional de la costa, sierra y selva. Pero como se dio en la descripción geográfica del país, todos los sectores medicinales tienen puntos convergentes – por no llamarlos relacionables - que giran desde lo espiritual (cosmovisión), lo natural (uso de hierbas o distintos productos de la farmacotropia natural) como de métodos curativos (relacionado a lo ritual). Podría decir ya que la medicina tradicional en las bastas regiones de este país gira en torno a una o todas esas características, con ciertos matices que las vuelven no únicas sino especiales ante el grupo social/cultural que haga uso de esas técnicas.
Es también de conocimiento que en un país tan marcado por la desigualdad, donde modos de vida se superponen a otros de una manera jerarquizan té por medio de poder social económico, en el ámbito de la salud, la muy conocida medicina occidental – por llamar a todo un conjunto de conocimiento impartido en aulas de enseñanza, que siguen decálogos académicos universales en tanto al hombre y las maneras de sanar o curar malestares que pueden interrumpir la vida del hombre – tomo los senderos de lo normativo y hasta cierto punto en determinadas poblaciones (lo únicamente adecuado a seguir); se enmarco pues en una constante lucha de no reconocimiento de las cualidades, como el menosprecio de ciertos aspectos de la etnomedicina. Es verdad que con el tiempo la medicina estándar ahí ido aceptando u asimilando ciertos conocimientos ethnomedicos, mas que todo en los senderos de la farmacotropia herbaria; no siendo así con las prácticas curativas en rituales chamanicos u ritos de limpieza (andinos o amazónicos) englobados muchas veces con la etiqueta de “charlatanería”. Englobando en el imaginario colectivo de muchos peruanos que no son participes directos de estos métodos, de ideas basadas en actos reales de ciertos individuos que en la capital se pregonan de chamanes o mas para sacar plata; pero que en dicho englobe dilapidan modelos culturales usados en comunidades alejadas o donde los patrones culturales perennes muestran un respeto a la tradición, como a la misma naturaleza.
Hay veces que cuando uno se sumerge a hablar de medicina tradicional y no se ubica en parámetros de una critica constante, te pueden tildar de tradicionalista, obtuso o conservador negativo de los avances de la modernidad; cosas muy alejadas de la realidad cuando uno analiza bien los enmarañados caminos de la medicina tradicional uno aprecia fallas y aciertos cometidos por los propios participantes de esas realidades culturales, como también podemos ver que si uno analiza el fenómenos, vera que la misma medicina tradicional no se opone a la moderna o occidental sino que ve limitantes en ella misma como también esferas en las que la otra no puede entrar, siendo este punto un nivel de fricción pues la medicina académica al ser concebida como no adecuada para analizar ciertos aspectos del hombre arremete con un discurso de choque tildando de pura charlatanería o simple atraso a la medicina tradición, si quiero aterrizar en ejemplo al hablar de males generados por espíritus o causados por injerencia del mismo hombre en el mundo mágico-religioso.
Pueden ser estos aspectos hasta cierto punto irreconciliables entre ambas concepciones pero si nos ponemos ahora en la realidad actual del país donde se debate ya la inclusión directa de la medicina tradicional en hospitales de salud; podemos ver pues las reacciones que se dieron de algunos aceptación de otro grupo, médicos que ven como tonto o insano esa intromisión en su espacio – puro y acético – puedo pensar que es una normal que busca reconocer ese nivel cultural reivindicativo que tiene pues la medicina tradicional, pero también conllevaría como se planea a un choque que podría agrandar diferencias entre ambas como la generación de mas prejuicios, yo pienso que reconocer sistemas médicos tradicionales no va a traer una equiparación con un medico salido de una universidad, pues ese ultimo aseverara que el otro es un incapaz y hasta cierto punto peligroso personaje que se involucra con la salud de la persona. Un hecho que a mi me interesa es el hecho que el estado mas que instaure chamanes en hospitales, es que acepte la existencia de métodos no solo alternos sino hasta cierto punto mas aceptados en determinado población – por algo simplemente importante esta adaptado al sistema cultural – y que podría hasta cierto punto generar que la medicina académica aprenda a interaccionar con esas barreras socioculturales como también a expandirse realmente en su afectividad a todos los peruano, y no sean meras estadísticas o planes a ejecutar un verdadero sistema medico que se preocupe por esos peruanos que no son limeños ni capitalinos provinciales sino son de caseríos, comunidades, anexos y mas poblaciones que hasta nuestros días están aisladas por barreras de desinterés y discriminación.
Si nos ponemos a pensar en el porque de esas negativas de interacción de sistemas médicos (tradicional u moderno) la razón central seria el desinterés como la desigualdad entre peruanos, retomando la idea de la normal legal, es interesante pero no creo la salida para hacer que mundos culturales se relacionen, lo importante aceptar la existencia de métodos distintos por parte de ese sistema que niega al otro; al nosotros detenernos en una verdadera curación, realizado por un especialista que sepa e interactué con su ámbito social uno vera que al dignosticar y no entender ese mal deriva a su paciente a un posta, centro de salud u hospital. Pero he ahí la contradicción que cuando el deriva a ese enfermo no ahí doctores, no ahí implementos o medicinas en el centro de salud mas cercano o en su mayor grado no existe centro de salud cercano; esta es una realidad de la costa, la sierra y la selva de este país en algunos lados con mas gravedad o desinterés del estado que en otros sitios. En fin cuando hablamos de medicina tradicional – realmente aplicada – hablamos de cultura viva como también hasta cierto grado de negligencia y desigualdad en un país.
Es también de conocimiento que en un país tan marcado por la desigualdad, donde modos de vida se superponen a otros de una manera jerarquizan té por medio de poder social económico, en el ámbito de la salud, la muy conocida medicina occidental – por llamar a todo un conjunto de conocimiento impartido en aulas de enseñanza, que siguen decálogos académicos universales en tanto al hombre y las maneras de sanar o curar malestares que pueden interrumpir la vida del hombre – tomo los senderos de lo normativo y hasta cierto punto en determinadas poblaciones (lo únicamente adecuado a seguir); se enmarco pues en una constante lucha de no reconocimiento de las cualidades, como el menosprecio de ciertos aspectos de la etnomedicina. Es verdad que con el tiempo la medicina estándar ahí ido aceptando u asimilando ciertos conocimientos ethnomedicos, mas que todo en los senderos de la farmacotropia herbaria; no siendo así con las prácticas curativas en rituales chamanicos u ritos de limpieza (andinos o amazónicos) englobados muchas veces con la etiqueta de “charlatanería”. Englobando en el imaginario colectivo de muchos peruanos que no son participes directos de estos métodos, de ideas basadas en actos reales de ciertos individuos que en la capital se pregonan de chamanes o mas para sacar plata; pero que en dicho englobe dilapidan modelos culturales usados en comunidades alejadas o donde los patrones culturales perennes muestran un respeto a la tradición, como a la misma naturaleza.
Hay veces que cuando uno se sumerge a hablar de medicina tradicional y no se ubica en parámetros de una critica constante, te pueden tildar de tradicionalista, obtuso o conservador negativo de los avances de la modernidad; cosas muy alejadas de la realidad cuando uno analiza bien los enmarañados caminos de la medicina tradicional uno aprecia fallas y aciertos cometidos por los propios participantes de esas realidades culturales, como también podemos ver que si uno analiza el fenómenos, vera que la misma medicina tradicional no se opone a la moderna o occidental sino que ve limitantes en ella misma como también esferas en las que la otra no puede entrar, siendo este punto un nivel de fricción pues la medicina académica al ser concebida como no adecuada para analizar ciertos aspectos del hombre arremete con un discurso de choque tildando de pura charlatanería o simple atraso a la medicina tradición, si quiero aterrizar en ejemplo al hablar de males generados por espíritus o causados por injerencia del mismo hombre en el mundo mágico-religioso.
Pueden ser estos aspectos hasta cierto punto irreconciliables entre ambas concepciones pero si nos ponemos ahora en la realidad actual del país donde se debate ya la inclusión directa de la medicina tradicional en hospitales de salud; podemos ver pues las reacciones que se dieron de algunos aceptación de otro grupo, médicos que ven como tonto o insano esa intromisión en su espacio – puro y acético – puedo pensar que es una normal que busca reconocer ese nivel cultural reivindicativo que tiene pues la medicina tradicional, pero también conllevaría como se planea a un choque que podría agrandar diferencias entre ambas como la generación de mas prejuicios, yo pienso que reconocer sistemas médicos tradicionales no va a traer una equiparación con un medico salido de una universidad, pues ese ultimo aseverara que el otro es un incapaz y hasta cierto punto peligroso personaje que se involucra con la salud de la persona. Un hecho que a mi me interesa es el hecho que el estado mas que instaure chamanes en hospitales, es que acepte la existencia de métodos no solo alternos sino hasta cierto punto mas aceptados en determinado población – por algo simplemente importante esta adaptado al sistema cultural – y que podría hasta cierto punto generar que la medicina académica aprenda a interaccionar con esas barreras socioculturales como también a expandirse realmente en su afectividad a todos los peruano, y no sean meras estadísticas o planes a ejecutar un verdadero sistema medico que se preocupe por esos peruanos que no son limeños ni capitalinos provinciales sino son de caseríos, comunidades, anexos y mas poblaciones que hasta nuestros días están aisladas por barreras de desinterés y discriminación.
Si nos ponemos a pensar en el porque de esas negativas de interacción de sistemas médicos (tradicional u moderno) la razón central seria el desinterés como la desigualdad entre peruanos, retomando la idea de la normal legal, es interesante pero no creo la salida para hacer que mundos culturales se relacionen, lo importante aceptar la existencia de métodos distintos por parte de ese sistema que niega al otro; al nosotros detenernos en una verdadera curación, realizado por un especialista que sepa e interactué con su ámbito social uno vera que al dignosticar y no entender ese mal deriva a su paciente a un posta, centro de salud u hospital. Pero he ahí la contradicción que cuando el deriva a ese enfermo no ahí doctores, no ahí implementos o medicinas en el centro de salud mas cercano o en su mayor grado no existe centro de salud cercano; esta es una realidad de la costa, la sierra y la selva de este país en algunos lados con mas gravedad o desinterés del estado que en otros sitios. En fin cuando hablamos de medicina tradicional – realmente aplicada – hablamos de cultura viva como también hasta cierto grado de negligencia y desigualdad en un país.
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sábado, 30 de mayo de 2009
¿Que quiere decir ser limeño?
Este tema nació al leer un blog donde la gente hablaba de música, donde el tema central era la cumbia, en ese momento bajando el puntero vi la respuesta de una persona “x” que me causo interés, pues se ponía a debatir ya no solo sobre su apreciación de la cumbia sino que se introdujo al terreno de hablar que los migrantes eran agentes de desorden, suciedad e impuras, de lo que viene a ser uno como limeño.
Tema ya de por si interesante, este sujeto tuvo como reacción distintas respuestas desde polos a sentimientos muy indistintos, donde si primaban las criticas pero donde también salían defensores y que postulaban mas ideas e ideas. Eso me puso a pensar que el tema de la migración, del racismo como otros mas se estaban manifestando de muchas maneras. Es en ese sentido que me puse a pensar que significa llamarse limeño, que fenotipo o carácter se quiere hacer primar, como los actores que se desenvuelven en ese escenario llamada Lima; ciudad tan desmembrada como soldada a punta de un pegamento tan inconsistente como nuestra idea de identidad.
Mi análisis no quiere ahondar en la historia, pues eso me enmarcaría en una primer dificultad como complejidad, pues esta ciudad es muy basta en historia como en “historias”, pero si me detendría a pensar concretamente viendo esta ciudad como un cumulo de periodos, de momentos en la historia de esta nación donde muchos tipos de personas, costumbres, prejuicios, simpatías y mas se entrelazaron. Es interesante resaltar un punto el referido a esos limeños auto proclamados auténticos que mediante diferenciaciones más que nada raciales – hasta cierto punto socioeconómico – piensan en la impureza de su ciudad, donde valores, maneras de vida fueron cortados de tajo al producirse la migración. Es en ese sentido que al hablar primeramente de la ciudad como una aglomeración de personas vemos pues que si, la ciudad creció en desproporción con un verdadero crecimiento urbano, falla si por parte de autoridades, que legitimizaron un discurso de marginalidad. Donde el que migraba ponía como el veía que podía asentarse - cosa natural en todo los aspectos de la vida del peruano en su colectividad que piensa en hacer lo que sea porque no existen normas ni una verdadera vigilancia de que las normas se cumplan – y es así que nace pues el desorden que tiene pues múltiples culpabilidades desde las esferas altas o de control hasta el ultimo. Pero esa aglomeración no destruyo el carácter cultural de esta ciudad, sino que enriqueció a esta ciudad con múltiples realidades culturales.
Por que digo enriqueció, pues aunque muchos nieguen el carácter de cultural a las manifestaciones populares, esta devinieron en suma a un conjunto de ideas que forjaron parte del ideal de identidad nacional – que si pues no esta completo- esa inconsistencia de lo que llamamos identidad, se manifestó concretamente al presentarse los juzgamientos a la concepción de cultura de muchas tradiciones – que hasta cierto punto se transfiguraron en esta ciudad – al juzgarlas como simples atrasos en una sociedad o ciudad que se desvivía por perennizar la idea de ciudad de los reyes; donde un marcado sesgo europeo hacia pensar a esa clases “llamadas pudientes o correctas”, que vivían en una ampliación de París, Londres u otra ciudad presa de los fanatismos alienantes de una clase social o política que no concibió que se encontraban en una república multicultural o diversa.
Que podemos ver en la actualidad de Lima, en primer lugar que es una ciudad grande pero desordenada; que si pues vive en un desorden que ahora se viene a reparar – que es sabido data de muchos antes – una ciudad que por la única razón de ser una ciudad con complejo de palaciega creció en desorden. También ahora la admiramos como una ciudad cultural con múltiples manifestaciones, donde si pues existe el criollo; que pareciera ser el reducto para algunos con naturaleza de verse ricos o superiores, tomaron pues ese carácter de criollo para argumentar una naturaleza de ser un limeño originario – siendo ignorantes algunos o haciéndose pasar por ignorantes algunos de un carácter pues que nació en esos barrios populares y de ingenio artístico – como también se van creando nuevos paradigmas de diferencias en los jóvenes, mucho mas ligados a caracteres materiales o simples (llamémosle tener mas plata, auto, tecnología o adscribirse a círculos sociales de categorías), siendo ya un poco lejana la idea de concentración en un paradigma que se adscriba a un carácter social cultural mas definido; pero si siendo todavía una manera fundamental la raza, cuestión que en siglos sigue imperando al auto adscribirse a ser un verdadero Limeño y no esos otros.
Para ir terminando estas líneas, debo responder la pregunta con la que inicie este articulo; hay muchas cosas que significan ser limeño, para muchos las opciones de unos no serán lo suyo. Para mi hasta cierto punto hay orgullo como en otra parte puede haber vergüenza, mas que nada si nos detenemos a pensar en un ciudad donde solo se quiere resaltar una tradición, como también una ciudad que fue usurpada y hasta cierto punto violada por las migraciones, eso causa en mi vergüenza y pena, pues se puede ver que muchos años han pasado y seguimos pensando en una Lima que no debió cambiar; pero que debe agradecerle al cambio… esto no tiene que ver eso si nada con el orden, limpieza ni nada similar, pues eso viene a ser responsabilidad de todos los que vivimos en esta ciudad, donde descuido de unos mismo con la ineficacia e disintieres de las autoridades no ha dado esta ciudad que podemos amar como a la vez odiar.
Tema ya de por si interesante, este sujeto tuvo como reacción distintas respuestas desde polos a sentimientos muy indistintos, donde si primaban las criticas pero donde también salían defensores y que postulaban mas ideas e ideas. Eso me puso a pensar que el tema de la migración, del racismo como otros mas se estaban manifestando de muchas maneras. Es en ese sentido que me puse a pensar que significa llamarse limeño, que fenotipo o carácter se quiere hacer primar, como los actores que se desenvuelven en ese escenario llamada Lima; ciudad tan desmembrada como soldada a punta de un pegamento tan inconsistente como nuestra idea de identidad.
Mi análisis no quiere ahondar en la historia, pues eso me enmarcaría en una primer dificultad como complejidad, pues esta ciudad es muy basta en historia como en “historias”, pero si me detendría a pensar concretamente viendo esta ciudad como un cumulo de periodos, de momentos en la historia de esta nación donde muchos tipos de personas, costumbres, prejuicios, simpatías y mas se entrelazaron. Es interesante resaltar un punto el referido a esos limeños auto proclamados auténticos que mediante diferenciaciones más que nada raciales – hasta cierto punto socioeconómico – piensan en la impureza de su ciudad, donde valores, maneras de vida fueron cortados de tajo al producirse la migración. Es en ese sentido que al hablar primeramente de la ciudad como una aglomeración de personas vemos pues que si, la ciudad creció en desproporción con un verdadero crecimiento urbano, falla si por parte de autoridades, que legitimizaron un discurso de marginalidad. Donde el que migraba ponía como el veía que podía asentarse - cosa natural en todo los aspectos de la vida del peruano en su colectividad que piensa en hacer lo que sea porque no existen normas ni una verdadera vigilancia de que las normas se cumplan – y es así que nace pues el desorden que tiene pues múltiples culpabilidades desde las esferas altas o de control hasta el ultimo. Pero esa aglomeración no destruyo el carácter cultural de esta ciudad, sino que enriqueció a esta ciudad con múltiples realidades culturales.
Por que digo enriqueció, pues aunque muchos nieguen el carácter de cultural a las manifestaciones populares, esta devinieron en suma a un conjunto de ideas que forjaron parte del ideal de identidad nacional – que si pues no esta completo- esa inconsistencia de lo que llamamos identidad, se manifestó concretamente al presentarse los juzgamientos a la concepción de cultura de muchas tradiciones – que hasta cierto punto se transfiguraron en esta ciudad – al juzgarlas como simples atrasos en una sociedad o ciudad que se desvivía por perennizar la idea de ciudad de los reyes; donde un marcado sesgo europeo hacia pensar a esa clases “llamadas pudientes o correctas”, que vivían en una ampliación de París, Londres u otra ciudad presa de los fanatismos alienantes de una clase social o política que no concibió que se encontraban en una república multicultural o diversa.
Que podemos ver en la actualidad de Lima, en primer lugar que es una ciudad grande pero desordenada; que si pues vive en un desorden que ahora se viene a reparar – que es sabido data de muchos antes – una ciudad que por la única razón de ser una ciudad con complejo de palaciega creció en desorden. También ahora la admiramos como una ciudad cultural con múltiples manifestaciones, donde si pues existe el criollo; que pareciera ser el reducto para algunos con naturaleza de verse ricos o superiores, tomaron pues ese carácter de criollo para argumentar una naturaleza de ser un limeño originario – siendo ignorantes algunos o haciéndose pasar por ignorantes algunos de un carácter pues que nació en esos barrios populares y de ingenio artístico – como también se van creando nuevos paradigmas de diferencias en los jóvenes, mucho mas ligados a caracteres materiales o simples (llamémosle tener mas plata, auto, tecnología o adscribirse a círculos sociales de categorías), siendo ya un poco lejana la idea de concentración en un paradigma que se adscriba a un carácter social cultural mas definido; pero si siendo todavía una manera fundamental la raza, cuestión que en siglos sigue imperando al auto adscribirse a ser un verdadero Limeño y no esos otros.
Para ir terminando estas líneas, debo responder la pregunta con la que inicie este articulo; hay muchas cosas que significan ser limeño, para muchos las opciones de unos no serán lo suyo. Para mi hasta cierto punto hay orgullo como en otra parte puede haber vergüenza, mas que nada si nos detenemos a pensar en un ciudad donde solo se quiere resaltar una tradición, como también una ciudad que fue usurpada y hasta cierto punto violada por las migraciones, eso causa en mi vergüenza y pena, pues se puede ver que muchos años han pasado y seguimos pensando en una Lima que no debió cambiar; pero que debe agradecerle al cambio… esto no tiene que ver eso si nada con el orden, limpieza ni nada similar, pues eso viene a ser responsabilidad de todos los que vivimos en esta ciudad, donde descuido de unos mismo con la ineficacia e disintieres de las autoridades no ha dado esta ciudad que podemos amar como a la vez odiar.
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sábado, 16 de mayo de 2009
Descargar: un mundo tras un clic.
En estas últimos días en todo la red como en muchos medios de comunicación se ha informado sobre la aprobación de la muy controvertida ley HADOPI, no solo por que sea un suceso en Francia sino que se convierte en un fenómeno mundial en donde la libertad como el derecho a disponer del material sea controlado hasta el punto de cortar nuestra conectividad.
Por que empecé con esto, es que ya podemos apreciar que la red se esta convirtiendo en un ambiente donde las restricciones enfocadas por intereses económicos que trastocan la información, satanizando el acto de descargar; hasta equipararlo al nivel mas delincuencial. Es una realidad que el autor de disco, un programa, etc. Tiene derecho de su material, como también existe la realidad de que la piratería nace al ser ese material sumamente caro, imposibilitando a todos acceder a ello. Pareciera que podría haber una solución eficaz a tan gran problema, pero también es verdad que cuando el estado se inmiscuye en la información personal, también se esta cometiendo el delito de ya dejar sin libertad a la persona.
Existen muchísimos medios de descargar p2p, torrent, descarga directa y más; dentro de todas ellas existe algo que muchas veces pasa desapercibido cuando se habla de la piratería, y esas son las empresas propietarias de publicidad dentro de esas páginas, empresas que te brindan el poder de descargar directamente mediante pagos. Es pues en este punto que la descarga se vuelve ya un comercio dentro de lo que nosotros hablamos típicamente de una información libre, es ahí donde se ganan millones de millones por acceso. En ese sentido si un estado que normativiza y desea cuestionar la libertad de ese cibernauta; porque también no entra a incentivar que esas empresas pagan pues una cantidad de derechos de autor, como lo pudo hacer itunes u otras mas en el mercado. Las épocas doradas de una piratería libre ya no existe mas pues los dos únicos medios que si pueden categorizarse de libre el p2p y el torrent; están en extinción a causa de empresas, hackers que dejan sin espacio y donde pareciera que la única manera de llegar a contemplar información seria sumiéndonos al influjo de paginas que cobran o que te dan un modo libre con restricción de velocidad y de tiempo.
Así que cuando se discute de libertades, piratería, derechos de autor; debe también de fijarse en todo el comercio que existe dentro de un espacio que común mente se piensa es libre, desde el primer clic que uno da en google al comenzar la búsqueda hasta el momento que descargas.
Por que empecé con esto, es que ya podemos apreciar que la red se esta convirtiendo en un ambiente donde las restricciones enfocadas por intereses económicos que trastocan la información, satanizando el acto de descargar; hasta equipararlo al nivel mas delincuencial. Es una realidad que el autor de disco, un programa, etc. Tiene derecho de su material, como también existe la realidad de que la piratería nace al ser ese material sumamente caro, imposibilitando a todos acceder a ello. Pareciera que podría haber una solución eficaz a tan gran problema, pero también es verdad que cuando el estado se inmiscuye en la información personal, también se esta cometiendo el delito de ya dejar sin libertad a la persona.
Existen muchísimos medios de descargar p2p, torrent, descarga directa y más; dentro de todas ellas existe algo que muchas veces pasa desapercibido cuando se habla de la piratería, y esas son las empresas propietarias de publicidad dentro de esas páginas, empresas que te brindan el poder de descargar directamente mediante pagos. Es pues en este punto que la descarga se vuelve ya un comercio dentro de lo que nosotros hablamos típicamente de una información libre, es ahí donde se ganan millones de millones por acceso. En ese sentido si un estado que normativiza y desea cuestionar la libertad de ese cibernauta; porque también no entra a incentivar que esas empresas pagan pues una cantidad de derechos de autor, como lo pudo hacer itunes u otras mas en el mercado. Las épocas doradas de una piratería libre ya no existe mas pues los dos únicos medios que si pueden categorizarse de libre el p2p y el torrent; están en extinción a causa de empresas, hackers que dejan sin espacio y donde pareciera que la única manera de llegar a contemplar información seria sumiéndonos al influjo de paginas que cobran o que te dan un modo libre con restricción de velocidad y de tiempo.
Así que cuando se discute de libertades, piratería, derechos de autor; debe también de fijarse en todo el comercio que existe dentro de un espacio que común mente se piensa es libre, desde el primer clic que uno da en google al comenzar la búsqueda hasta el momento que descargas.
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miércoles, 13 de mayo de 2009
¿Bajo la sotana que hay?: analizar el celibato y el liberalismo de tirar.
Cuando se habla de celibato no solo se refiere a lo abstinencia sexual de parte de un miembro de la iglesia masculino, como últimamente se ha estado hablando mas que nada por el caso del padre Cuité u otras tantos casos que existen, pues si nos abstenemos a pensar solo en un solo genero ya entramos a limitar una critica a la misma noción de celibato. Monjas como Sacerdotes viven una conste que es la “fe”, punto controvertido en muchos sentidos por ser un aspecto humano que puede llevar al hombre a niveles de equilibrio como a fundamentalismos. Es cierto que la abstinencia sexual es practicada por muchas culturas, tantas como hay y allá habido, puede catalogársela a la abstinencia como un principio de purificación del ser o muchas otras cosas – reguardo de pecados, pureza ante sacrificios, prohibiciones totémicas, normas comunales a mas – es esa naturaleza tan diversa la que permita que exista, es verdad también decir que la abstinencia sexual tiene dos caracteres: El voluntario y el obligatorio; los sacerdotes cristianos no son los únicos en a verse enmarcado en una fe que obligue a cierto grupo de personas a mantenerse castos de cuerpo y alma ante seres supraterrenales.
Es conociendo eso, un punto en el que se debe de enfocar una critica, pues al vivir épocas de una mal llamada postmodernidad, que mas bien puede reducirse en simplicidad de palabras a referirse a época de cambios y libertades; es donde el hombre sea cual sea – genero, raza, credo – vea con ojos de critica o lo mismo que se le permita conocer otros modos de pensar. Donde esa obligación que creía inalterable y que en cierto sentido podría reprimir su ser; es algo que solo con su capacidad de acción podría generar ya no solo el movimiento de una, sino de muchas personas que se enmarcan en esa constante a decir: “yo no deseo seguir asi” pero también aceptar y sobretodo respetar a quienes si desean abstenerse.
Lejos de caer en la mezquina idea de inculpar a fieles o quien sea; la realidad es que las religiones como pensamientos idiosincráticos que son en parte, si manejan pues una normativa, y es verdad que al adscribirse a una uno debe de a teñirse a reglas pero es necesario consensuar hasta cierta medida que las normas y leyes son esgrimidas hacia alguien, no solo a un fiel sino a un fiel que por naturaleza compleja, se introduce mas haya de una simple mirada y ya participa de esa sacralización. En donde pues al ser de naturaleza humana – no imperfecta como tampoco perfecta – siente necesidad de estar con alguien de sentir un amor o un cariño mas haya de los brindados por una familia o por la fe; es en ese sentido que sea el tipo de relación que sea heterosexual u homosexual; esa persona tiene hasta cierta medida “derechos” que no creo transgredan de manera tan rotunda su fe, pues no creo que en muchas por no decir ninguna religión, donde la base de esa fe es una búsqueda de reconciliación y una hermanacion por medio de la fe, el acto mínimo de querer entre sus semejantes acarreen la ira divina de cualquier deidad.
Este ligero titulo, por mi expuesto, no es mas que un divagar que se centra en pensar que uno es un ser que tiene derecho a opinar, crea o no crea debe de tener voz y mucho mas en esos espacios de interacción que son las religiones formados por gentes, es donde esa gente que es la que formo esa comunidad llamada religión la que debe dejar de pensar en que unos deben sacrificar sus libertades para satisfacer su bien, no poniéndose en el cuerpo de ellos y dejándolos a la deriva en un trayecto sin la posibilidad de ser ellos.
Es conociendo eso, un punto en el que se debe de enfocar una critica, pues al vivir épocas de una mal llamada postmodernidad, que mas bien puede reducirse en simplicidad de palabras a referirse a época de cambios y libertades; es donde el hombre sea cual sea – genero, raza, credo – vea con ojos de critica o lo mismo que se le permita conocer otros modos de pensar. Donde esa obligación que creía inalterable y que en cierto sentido podría reprimir su ser; es algo que solo con su capacidad de acción podría generar ya no solo el movimiento de una, sino de muchas personas que se enmarcan en esa constante a decir: “yo no deseo seguir asi” pero también aceptar y sobretodo respetar a quienes si desean abstenerse.
Lejos de caer en la mezquina idea de inculpar a fieles o quien sea; la realidad es que las religiones como pensamientos idiosincráticos que son en parte, si manejan pues una normativa, y es verdad que al adscribirse a una uno debe de a teñirse a reglas pero es necesario consensuar hasta cierta medida que las normas y leyes son esgrimidas hacia alguien, no solo a un fiel sino a un fiel que por naturaleza compleja, se introduce mas haya de una simple mirada y ya participa de esa sacralización. En donde pues al ser de naturaleza humana – no imperfecta como tampoco perfecta – siente necesidad de estar con alguien de sentir un amor o un cariño mas haya de los brindados por una familia o por la fe; es en ese sentido que sea el tipo de relación que sea heterosexual u homosexual; esa persona tiene hasta cierta medida “derechos” que no creo transgredan de manera tan rotunda su fe, pues no creo que en muchas por no decir ninguna religión, donde la base de esa fe es una búsqueda de reconciliación y una hermanacion por medio de la fe, el acto mínimo de querer entre sus semejantes acarreen la ira divina de cualquier deidad.
Este ligero titulo, por mi expuesto, no es mas que un divagar que se centra en pensar que uno es un ser que tiene derecho a opinar, crea o no crea debe de tener voz y mucho mas en esos espacios de interacción que son las religiones formados por gentes, es donde esa gente que es la que formo esa comunidad llamada religión la que debe dejar de pensar en que unos deben sacrificar sus libertades para satisfacer su bien, no poniéndose en el cuerpo de ellos y dejándolos a la deriva en un trayecto sin la posibilidad de ser ellos.
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